Si hay algo propio de la magia de Hollywood es la facilidad que tiene para reinventarse. Unas veces más afortunadas que otras pero que se reinventa es algo clarísimo.
Hemos visto tropecientos remakes de los
Ángeles de Charlie o más recientemente la exitosa
Hawaii 2.0 pero ahora le toca el turno a uno de los personajes más carismáticos que se haya inventado jamás y cuya saga cinematográfica ha dado lugar a una secuela y dos precuelas.
Os estoy hablando del
Doctor Hannibal Lecter que se dio a conocer como filántropo y aristócrata en
El Silencio de los Corderos en cuyo tiempo libre se comía a sus vecinos hasta que fue apresado.
Pues la mentre brillante de David Slade nos trae de vuelta al personaje de la mano de la cadena NBC en la serie que llevará como nombre
HANNIBAL.
La serie tendrá como protagonista al detective
Will Graham (
Hugh Dancy), retirado y ejerciendo de profesor debido a problemas mentales obsesivo-compulsivos. Mientras el federal
Jack Crawford investiga un caso en el que chicas jóvenes están siendo secuestradas, algo medianamente normal hasta que se dan cuenta de que alguien se las está comiendo. Para ello, trae de vuelta al servicio a
Graham y contrata además al doctor
Hannibal Lecter (
Mads Mikkelsen) como asesor en el caso.
La dinámica de la serie está aún por descubrir pero me parece tremendamente interesante que toda la audiencia sepamos quien es el asesino mientras los personajes ni se lo imaginan y podamos apreciar en primera persona los tejemanejes del perturbado doctor Lecter. Algo similar curre con
Dexter, el primer asesino en serie que empatizaba con el gran público y cotizando unos grandes datos de audiencias con seis temporadas a sus espaldas y otra en camino.
El material ahí está, veremos si saben utilizarlo bien y vemos a un Hannibal a la altura del genial
Anthony Hopkins.
Sólo me queda una cosa por decir:
Quid pro quo, Clarice. Quid pro quo.